Mi Cuerpo - ¿Amigo o Enemigo?


Tu cuerpo amigo o enemigo John Piper. Ministerio del Pastor John Piper. El amor de Dios. Como leer la Biblia. Estudios para mujeres cristianas. Devocionales para mujeres cristianas. Cristo Te ama. Corintios 9:27. Romanos 7:24. Juan 1:12

Me gusta mucho el ministerio del Pastor John Piper. Escuché recientemente en unos de sus Podcasts algo que ha sido de gran bendición para mi vida, es más creo que el Señor lo usó para cambiar mi manera de pensar. Desde niña he luchado con baja autoestima, ahora la lucha no es tan fuerte como antes gracias a las cosas que el Señor me ha revelado en su Palabra acerca de quién soy en Él. Pero no puedo mentirte, la lucha todavía existe, no tan grande como antes, pero aun se presenta de vez en cuando, la diferencia es que ahora tengo una herramienta más para vencer.

Busqué este Podcast en español, pero no lo encontré. Entonces hice lo mejor que pude para traducirlo y poder compartilo contigo. El Podcast claro es una grabación de audio, pero trate de traducirlo y ponerlo por escrito de una manera que fuera fácil de entender. Este Podcast titulado Mi Cuerpo - ¿Amigo o Enemigo?, es parte de la serie Ask Pastor John o Pregunta a Pastor John. En esta serie John Piper responde a miles de preguntas que personas alrededor del mundo le hacen vía e-mail. Confío en el Señor será de mucha bendición para ti.

Mi Cuerpo – ¿Amigo o Enemigo?

Pregunta de una oyente:

Hola Pastor John, soy una cristiana alrededor de 20 años. Desde que era una adolescente he odiado mi cuerpo. Constantemente me siento incomoda con mi cuerpo y estoy obsesionada con lo que otros piensan de mí. En los últimos 8 años de mi vida no creo que ha pasado un minuto donde no he tenido pensamientos negativos y destructivos acerca de mi apariencia física. No sé si tal vez tenga una enfermedad mental, pero me gustaría que usted me ofreciera ayuda del punto de vista bíblico. Las escrituras dicen que el Señor me creó y que todo lo que Él hace es maravilloso, que Dios no mira lo de afuera pero que mira mi corazón. Yo creo que estas cosas son verdad. Pero ¿qué de mi punto de vista acerca de mi misma? ¿Qué me diría usted a mí?

Respuesta de John Piper:

Espero que todos entendamos y estemos de acuerdo que yo sé muy poco acerca de esta situación, y que no puedo presumir hablar acerca de tal con el tipo de sabiduría que viene de la Biblia, y también de conocer a esta persona en esta situación. Entonces estemos de acuerdo de que lo que digo no es un simple remedio a lo que parece ser un problema profundo y de años. Más bien voy a ofrecer una perspectiva bíblica que puede junto con otros factores ser usada por Dios para traer libertad. Esta es mi oración.

Quiero responder a 3 cosas que dijiste y ofrecer una perspectiva bíblica acerca de ellas que pueden ayudarte o que tal vez no has pensado.

#1. Numero 1 dijiste que desde tu adolescencia has odiado tu cuerpo. Y yo me pregunto si vale la pena considerar que existe un odio al cuerpo que es bueno y un odio que es malo. El apóstol Pablo dijo en 1 Corintios 9:27 “Golpeo mi cuerpo”, literalmente le doy a mi cuerpo un ojo morado, y lo mantengo bajo control para que no vaya a ser que después de haberle predicado a otros yo mismo sea eliminado. Tú no le golpeas a tu amigo, tú golpeas a un enemigo. Ahora, claro que el cuerpo en un sentido es un amigo, no hay vida en la tierra sin él. Es verdad que hace algunos placeres posibles, será levantado en el último día y hecho hermoso y glorioso en cada uno de los hijos de Dios. Pero en otro sentido el cuerpo no es un amigo. Ha venido a ser la base de operaciones de mucha actividad del enemigo y ha venido a ser cómplice de ataques del maligno en nosotros. Pablo lo sabe y odia ese aspecto del cuerpo y no permitirá que el cuerpo lo controle o lo destruya. Él dice en Romanos 7:24 “Miserable de mí, ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?” Él quiere decir de este cuerpo que lo tienta a ser cosas que lo llevarán a la muerte. De manera que Pablo tiene sentimientos encontrados acerca del cuerpo. No es que él quiera deshacerse de él suicidándose o mutilarlo de alguna manera que no es sana. Él prefiere la resurrección, él no quiere que su cuerpo desaparezca. Él sabe que Dios nos lo dio con un propósito, pero mientras que él esta en esta tierra el enemigo ha hecho su cuerpo cómplice en su destrucción y lo odia en el sentido que lo opone y no va a permitir que el cuerpo lo destruya. Entonces la cuestión aquí es que en vez de estar diciendo ves tras vez “odio mi cuerpo, odio mi cuerpo”. Tal vez deberías decir “debo de odiar mi cuerpo en la forma correcta. Debería de odiar mi cuerpo porque me tienta a pecar”. No odiarlo porque luce de cierta forma o no te gusta cómo es, porque tiene algún defecto, porque es de cierto color, o lo que sea. En vez medita si tu cuerpo te hace pecar contra Dios y en ese sentido odiarlo. De esa manera tendrás una gran libertad.

¿Aprecias tu cuerpo como el instrumento que Dios te dio para usar en este mundo y que algún día será transformado a un cuerpo glorioso en la resurrección cuando brillarás como el Sol? Tal vez te ayudaría si en vez de tratar de quitarte todo tipo de odio hacia tu cuerpo cambies tu manera de pensar y odies lo que deberías odiar de tu cuerpo en vez de no odiarlo para nada. Esta es mi primera respuesta acerca de lo primero que dijiste.

#2. Esto es lo segundo que dijiste, “yo creo que estas cosas son verdad”, hablando acerca de que Dios te ha creado de una manera maravillosa y ve el corazón no el exterior. “Yo creo que estas cosas son verdad, pero ¿qué acerca de mi punto de vista, de mi misma, que me diría usted?” La pregunta que ahora yo quiero hacer es, ¿Qué quieres decir cuando dices ‘yo creo estas cosas’? Esas cosas que Dios ha dicho acerca de ti. Tú dices que Dios tiene una perspectiva buena acerca de ti y dices que Dios ve tu corazón y luego dices que tú tienes una perspectiva la cual es diferente a la de Dios. Y tu crees la perspectiva de Dios y después me preguntas ¿Qué acerca de mi perspectiva? Y mi respuesta es: ¿qué quieres decir con “yo creo la perspectiva de Dios”?

¿Has pensado alguna vez que creer en Dios en el Nuevo Testamento es más que un acuerdo intelectual acerca de la verdad de algo? “Creer” en el Nuevo Testamento significa recibir, abrazar, amar. Por ejemplo, en Juan 1:12 a todos los que lo recibieron, que creyeron en su Nombre le dio el derecho de ser hijos de Dios. Creer en Cristo es recibir a Cristo, aceptar a Cristo, abrazar a Cristo como verdad, y hermoso, y como Aquel que te satisface. O 2 Tesalonicenses 2:10 donde Pablo se refiere a los no creyentes como aquellos que se niegan a amar la verdad y ser salvos. Entonces quiere decir que creer la verdad incluye amar la verdad. El diablo cree y tiembla. Si tú crees lo que Dios dice también amas el hecho que Él lo dijo. Te abrazas a eso. Eso viene a ser parte de lo que satisface tu alma. La perspectiva de Dios viene a ser preciosa, si realmente la crees, es preciosa. La abrazamos, la besamos. Jesús dijo el que crea en mí jamás tendrá sed. Creer en Jesús es creer que quien Él es y lo que dice sacia toda sed y satisface el alma. Entonces te pregunto, ¿Qué quieres decir cuando dices ‘yo creo la perspectiva de Dios, lo que Él dice’?

#3. Número tres, tú dices que no ha pasado un minuto en los últimos 8 años donde no te has sentido constantemente incomoda contigo misma y obsesionada con lo que las otras personas piensan de ti.

Vamos a hablar acerca de la obsesión. A veces cuando estamos obsesionados con algo, cometemos el error de pensar que podemos dejar esa obsesión al enfocarnos directamente en el problema de la obsesión. Eso nunca funciona ¿no es verdad? Al enfocarnos en el problema de la obsesión, continuamos obsesionados. La necesidad crucial es poner nuestras mentes en cosas diferentes y mas grandes que nosotros. Pablo dijo, “piensen en las cosas del cielo, no en las de la tierra. Pues ustedes han muerto a esta vida, y su verdadera vida está escondida con Cristo en Dios” (Colosenses 3:2-3). Eso incluye tu cuerpo. Piensa en las cosas de arriba, no en tu cuerpo.

¿Has considerado que tal vez la habitación donde vives es muy pequeña? Me refiero a el mundo que has creado para ti misma, el mundo de la obsesión. Las paredes en este pequeño cuarto, en este mundo donde tu vives, son todas de espejos. Tu vives en una pequeña habitación, en el mundo que tu has creado, y todas las paredes de este pequeño mundo son espejos.

La batalla contra la obsesión no será ganada al desesperadamente tratar de no verte a ti misma en los espejos de esta habitación o al tratar de que te guste lo que vez en los espejos de esta habitación. El problema es que la habitación es muy pequeña. Lo que debe pasar es que todo el cuarto necesita explotar. No que t explotes, sino que la pequeñez explote. El mundo apretado, reducido, pequeño donde vives necesita estallar, explotar. Todas las paredes deben explotar por la majestad y grandeza de Dios.

Muchos de los problemas que tratamos de resolver son absolutamente insolubles porque la solución no está en ajustar cosas en esa pequeña habitación donde vivimos, en cambio la solución está en estallar las paredes de la habitación donde vivimos para que de repente nos encontremos asombrados por la grandeza de Dios y su creación. Resulta que esta asombrosa experiencia es un mundo, un universo inmenso donde podemos vivir, no solo por un minuto, sino por una semana o un mes o un año. De repente, nos damos cuenta de que no hemos pensado acerca de nosotros mismo para nada, bueno o malo. Eso es libertad. Eso es gloriosa libertad.

Libertad no es que al fin te guste el cuerpo que tú ves en el espejo de la habitación de tu pequeño mundo. Libertad es que las paredes estallen y estés tan asombrada por el mundo y la grandeza del Dios quien lo creo que la última cosa que pensarías o te preocuparías seria de ti misma. En vez serás sacada de ti misma de una manera gloriosa, asombrosa y libre.

Te animo a que medites en lo que has leído y permitas que el Espíritu Santo afirme estas verdades en tu corazón. Muchas veces durante la rutina del día a día me pregunto ¿Indira, estás en ese cuarto lleno de espejos enfocada en ti misma o están tus ojos puestos en el Señor? Qué libertad esto ha traído a mi corazón. "Así que no miramos las dificultades que ahora vemos; en cambio, fijamos nuestra vista en cosas que no pueden verse. Pues las cosas que ahora podemos ver pronto se habrán ido, pero las cosas que no podemos ver permanecerán para siempre". 2 corintios 4:18

Si deseas escuchar el Podcast en ingles dale click a este link Mi Cuerpo- ¿Amigo o Enemigo?


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